Los lugares

Los jardines

La Maison Saint-Gabriel es una de las pocas granjas en Canadá que perteneció a una misma entidad, es decir a la Congrégation de Notre-Dame, durante cerca de 300 años. Hoy en día, hace revivir su pasado a través de su colección y sus actividades de interpretación de la vida rural en el siglo XVII. Sus jardines y su huerto son aspectos vivos y complementarios de ello.

El jardín de las Aparceras

Para llegar al pabellón Catherine Crolo, el visitante debe tomar el camino de las Aparceras y pasar por el magnífico jardín de las Aparceras.


Photo: Maude Laferrière

Este jardín refleja la evolución del paisaje de la granja a lo largo de los siglos, desde el bosque inicial hasta el huerto. Desde la entrada al pabellón Catherine Crolo, camina por:

  • el huerto (siglo XX)
  • los cultivos de cereales (siglos XVIII y XIX)
  • el área desértica [tierra recién limpiada] (siglo XVII)
  • la arbolada (siglo XVII).

La calle de las Aparceras

Caminar por la calle de las Aparceras es como remontarse en el tiempo. Las losas que cubren la calle tienen grabadas los nombres de las mujeres que dirigieron la granja de la Congrégation de Notre-Dame a través de los siglos.

La granja de Pointe-Saint-Charles era explotada por las aparceras, las hermanas aparceras de la Congrégation de Notre-Dame, quienes entregaban los frutos y cosechas a su comunidad. Desde 1668 hasta 1955, 86 aparceras, una a una tomaron su turno para administrar la granja. La calle de las Aparceras les rinde homenaje.


Photo: Albert Mondor

Las palomas migratorias...

Las palomas migratorias (ectopistes migratorius), eran muy numerosas en el valle del rio San Lorenzo y los granjeros las detestaban. Cuando bajaban en bandada sobre los cultivos de cereal, causaban destrozos considerables. Las cazaban sin piedad y… se las comían en tourtières (empanadas de aves o carne). Esta especie ha desaparecido hoy en día, principalmente a causa de la caza, la destrucción de su hábitat natural y la transformación de su entorno.

El jardín de la granja

En el 2011, el jardín de la granja fue transformado según el espíritu de la Nouvelle-France. Ofrece una imagen de los habitantes de dicha época, repartidos entre su nuevo país y la tradición europea. Aunque guarda en sus grandes líneas una tradición típicamente francesa, también refleja una personalidad propia en la selección de las especies cultivadas aquí y en la manera de integrarse al diario vivir en este nuevo país que luego se convertiría en Canadá.

El huerto está cercado por setos y empalizadas de madera y las plantas están cultivadas en seis cuadrados ordenados, cada uno cubriendo un área de 450 pies cuadrados. Al entrar en el huerto, los perfumes de las flores y las hierbas llenan este rincón escondido. En este lugar crecen los mismos árboles frutales, las mismas flores y legumbres que menciona Pierre Boucher, teniendo en cuenta la hibridación y la desaparición de las especies. En el huerto predominan las legumbres más populares en la época de la Nouvelle-France y están cultivadas en filas ordenadas: nabos y colinabos, repollos y topinambures, salsifíes, zanahorias y remolachas, frijoles, cebollas y puerros. Dos filas de flores: caléndulas, claveles, capuchinas separan las filas de legumbres. Flores decorativas agregan un arcoíris de colores al jardín: lirios anaranjados, lavándulas, azucenas, malvas, rosas, pensamientos, julianas, margaritas, aquileas, malvarrosas, campánulas.


3 photos: Pierre Guzzo
jardin des Métayères
jardin des Métayères

Un magnífico borde de plantas aromáticas, odoríferas y medicinales adornan la entrada del jardín: tomillo, apio de monte, lavanda, cilantro, menta verde, salvia, manzanilla, cebollino, perifollo; rosales rústicos de ocho a diez pies de altura forman una pared para proteger el jardín. El rincón de los aromas presenta a los visitantes varias especies de tomillo, con diferentes colores y olores.

En el fondo del jardín, un kiosco, construido con madera rústica, rodeado de viñas y lavándulas; puede acoger a unos treinta visitantes y sirve para las visitas guiadas de los jardines.

El jardín de la granja es uno de los pocos ejemplares de fincas de jardín en un lugar urbano, recreado al estilo de la Nouvelle-France. Es un oasis de paz y de belleza para los ojos y el corazón.


Photo: Pierre Guzzo

La floresta y el sendero de la poesía

En mayo de 2007 se creó una floresta con plantas y arbustos indígenas, típicos del llano del rio San Lorenzo.

Le sous-bois et le sentier de poésie
3 photos: Maude Laferrière
Le sous-bois et le sentier de poésie
Le sous-bois et le sentier de poésie

También se creó el sendero de la poesía. Verdadera oda a la belleza de la naturaleza, resalta a los poetas canadienses.


3 photos: Maude Laferrière
La passion des graminées
La passion des graminées