Hay animación en la finca de la Pointe
Campos cultivados, huertas y ganadería, una docena de empleados trabajan en la finca.
Durante tres siglos, las Hermanas de la Congrégation de Notre-Dame administran la hacienda y participan de la vida comunitaria haciendo fructificar la tierra. Asuman el trabajo de casa, dan clase a los niños y enseñan el arte de ama de casa a las señoritas de Montréal.